El establecimiento de la Escuela-Taller Artesanal de PRO-BAHORUCO fue el primer proyecto de la Asociacion. Se ofreció a cuarenta y dos jóvenes, de ambos sexos, la formación básica en el trabajo de la piedra original de la comunidad conocida como Larimar, en fabricación de joyas en plata y en otras manualidades.

El taller operó en un local y con equipos facilitados por PRO-BAHORUCO, que contó con el apoyo económico del Ministerio de Turismo, cuyo Director Regional era  Noe Suberví (Tavito).

Muchos de los egresados de estos cursos son prósperos artesanos y algunos han llegado a ser eficientes instructores de otros jóvenes de la comunidad y comunidades aledañas.

Los profesores en esta primera etapa fueron Eugenio Feliz y un orfebre de la capital de nombre Kelvin.