De nuevo, PRO-BAHORUCO fue un ente activo para el establecimiento de un Liceo Secundario en la comunidad. Inicialmente, tres de los cuatro cursos del bachillerato operaron al aire libre en el patio de la casa del presidente de PRO-BAHORUCO. Otro de los cursos operó en el local de la Cooperativa de Extractores y Procesadores de Larimar, Inc. (COOP-LARIMAR).
Los esfuerzos de la comunidad y el apoyo de algunas autoridades del gobierno permitieron la adquisición de un terreno en donde se construyeron varias enramadas que dieron albergue al Liceo. Posteriormente, con una donación hecha por una señora de nacionalidad extranjera, se construyó el edificio del Liceo.
Tiempo después, el edificio fue mejorado y ampliado, dando albergue definitivo a este centro educativo.











