El Larimar es una piedra semi-preciosa, color azul mar de reciente descubrimiento. El Instituto Gemológico de los Estados Unidos de América ha identificado definitivamente al Larimar como Pectolita Azul (Gems and gemology, Vol. xxv, No. 4, 1990). Su índice de refracción va de 1.59 a 1.63. Su dureza en la escala de Mohs va de 5 a 6, y su gravedad específica va de 2.63 a 2.87, de acuerdo con las pruebas realizadas por el Instituto referido.
La piedra, exclusiva de la Republica Dominicana, se encontró originalmente en las playas del Mar Caribe, al sur de la isla, en el lugar conocido como Bahoruco, Barahona. El nombre de Larimar le fue dado por el señor Miguel Méndez, el primer artesano lapidario en trabajar con la piedra. Lari viene de Larissa, el nombre de su hija, y Mar, por el Mar Caribe, a cuyos colores se asemeja la gema. Su utilización como material artesanal se inició en el año 1974. En el año 1985 el Estado Dominicano otorgó una concesión minera a la Cooperativa de Extractores y Procesadores de Larimar, Inc. Además de esta organización, se dedica a la extracción de Larimar la Cooperativa de Servicios Múltiples Extractores de Larimar La Filipina, conocida anteriormente como Asociación de Extractores de Larimar La Progresista. También realiza labores de extracción del Larimar la Asociación de Extractores de Larimar Nuestra Señora de la Altagracia.
El Método de Explotación utilizado para el Larimar es completamente artesanal, empleándose buldózer y retroexcavadoras únicamente para descapotar, y bombas de agua para achique. El resto del trabajo es completamente manual. Se utilizan pozos verticales con las paredes protegidas en madera, que alcanzan los 60-70 pies de profundidad y que al llegar a las zonas mineralizadas se convierten en túneles horizontales recubiertos con madera en el techo y los lados, alcanzando longitudes aún mayores que las de los pozos verticales.
En años recientes se construyó un tunel para mejorar la ventilación y la seguridad de los mineros, pero el inicio de su uso, sin regulaciones ni entrenamiento, lo han hecho prácticamente inservible.
Los principales problemas de la minería del Larimar se resumen en la falta de apoyo técnico para mejorar las condiciones de explotación del yacimiento y aumentar su eficiencia. También, falta de organizacion de los grupos mineros y la ausencia de normas o sistemas de clasificación y comercialización de la producción.
El Larimar está hoy presente en los principales mercados de gemas semipreciosas del mundo, es reconocido y valorado como recurso mineral único, y apreciado por compradores tanto nacionales como internacionales.




